jueves, 11 de diciembre de 2014


Hubo un tiempo en el que escribía cartas, e incluso las recibía….





Si, hubo un tiempo en el que escribía cartas, e incluso las recibía….

Era tremendamente excitante esperar la llegada del cartero, asomar la nariz en el buzón y encontrar un sobre blanco con mi dirección. Adoraba recibir cartas tanto como escribirlas.

Daba igual si usaba un folio, o una hoja cuadriculada de cualquier cuaderno, tan sólo necesitaba un “recipiente” para dar rienda suelta a mi pasión por escribir.  Cogía el bolígrafo y lo primero que escribía era la fecha y luego un “Querida o Querido…” y a partir de ahí, mi mano se movía dando vida a todos mis pensamientos, a todas esas cosas que se me atascaban en la lengua, pero que, sin embargo, fluían con pasmosa facilidad al escribirlas. Llenaba una cuartilla y otra y otra más y al final, la despedida, pero no una despedida cualquiera, sino una llenas de promesas de una próxima carta…

Me apasionaba escribir, pero recibirlas era tanto o más apasionante.  Coger el sobre del buzón,  y como si de un ritual se tratara, lo colocaba sobre la mesa, o sobre mis rodillas, lo contemplaba durante unos minutos, ahogando mis ganas de lanzarme sobre él. Luego, lo tomaba entre mis  manos y con mis dedos iba rasgando el sobre  y  con extrema delicadeza extraía de su interior una hoja plegada.  Entonces, sólo entonces, llegaba el verdadero momento que me llenaba de gozo, ese instante donde extendía la hoja y ya libre de pliegues y dobleces procedía a su lectura…

¿Dónde quedan esas cartas que ya no se reciben?.
¿Dónde están?.
¿A dónde van las palabras que se dejan de escribir?

 Es triste…, pero, yo, a veces, sigo escribiendo cartas…

domingo, 7 de diciembre de 2014

Carta a 2015

CARTA A 2015



Estimado 2015

Aún faltan unas semanas para que te entres paso en mi vida. Aún no he empezado a despedirme del 2014 y ya tengo deseos de ponerte sobre aviso con respecto a mis intenciones para contigo y para que tú aclares las tuyas para conmigo.

Tú antecesor no se ha portado del todo mal, ha sido bastante benevolente. Me ha dado cosas y me ha quitado otras. También me ha abierto los ojos, que a veces una olvida tenerlos bien abiertos y pasa lo que pasa. De lo bueno que me dio fue la estabilidad en el trabajo (intenta superar tú eso, anda), pero también me dio amistades de “quita y pon”, ya sabes, esas que dicen serlo y luego es un “por interés te quiero Andrés” Otras de las cosas que me dio fue un amante, y no estuvo mal, conocí sitios, me dejé querer y era bastante apañado para ser miembro del sexo masculino, sin embargo, ya duraba demasiado y decidí que era tiempo de terminar. Reconozco que con las cosas del querer no me desenvuelvo bien y termino por aburrirme, o lo mismo soy tan “ave libre” que no me dejo meter en jaulas de oro, ¡vete tú a saber!. En fin, que la cosa, no terminó de “engancharme” como para hacer cálculos de futuro con nuestras pensiones.

De cualquier forma, lo que me ha ido dando y quitando, ha sido como una cosa de común acuerdo, ya que realmente no me producido ninguna sensación de vacío, como esas que te entran cuando dejas de tener algo que te llenaba mucho. ¿Será que soy de hielo y carente de emociones?. Bueno, da igual, es pasado ya. Lo que importa es que no digo adiós a un año con pena ni con ese regusto amargo que te queda cuando tienes la sensación de que te has quedado a medias, no, en mi caso le voy a despedir satisfecha de haber tenido más cosas y más experiencias que las que tuve con el viejo 2013.

En cuanto a ti, y es a lo que iba al empezar la carta, quiero que sepas que tengo la firme intención de seguir en el mismo trabajo, que ya una va para mayor y no tiene cuerpo, ni ganas, de ir de curro en curro, como si no supiera dónde colocar el “huevo”. Así que toma nota y hazme el favor de no tocar esta parte de mi vida, sino por mí, hazlo por consideración a tu "compi" 2014, que se movió mucho para conseguírmelo. 

Con respecto al amor…., puf, casi lo dejamos, ¿vale?,  me da mucha pereza dedicar parte de mi escaso tiempo libre en hacer ojitos y depilarme para tener contento a un hombre que estará más pendiente de su próstata, de sus nietos o de cuánto va a cobrar de pensión (y no por este orden precisamente).  De acuerdo, de acuerdo, que te veo arrugar el entrecejo, sé que yo contigo voy a cumplir medio siglo y que no voy a pretender festear con un zagal, ya, ¡lo sé!, pero o me traes a uno de mi quinta que tenga sangre en las venas y no el pene flácido o lo dejamos, que yo con mi consolador rosa voy muy “apañá”.

Creo que me estoy enrollando demasiado y aún tienes mucho que planificar para estos 365 días que tienes para mi (¿o son 366?), sólo decirte que espero montones de alegrías , alguna lágrima, pero de felicidad, nada de penas, mucho amor dentro de mi pequeña y maravillosa familia y sobre todas las cosas, que nuca deje de tener la esperanza que el próximo año será mejor….

Me despido con el mayor de los afectos.

                            E.

domingo, 26 de octubre de 2014




¿¿Amar a cualquier precio por miedo a la soledad??. Triste de mi si acepto eso. He tener la autoestima bien alta y vivir con la dignidad que merezco. No comercio con el amor, no pongo precio a mi corazón. Lo tienes fácil, si me haces feliz te seré incondicional, si me haces sufrir ahí que te quedas, porque cogeré mi derecho a la felicidad y seguiré con mi vida. Ante todo, antes incluso de cualquiera, prima mi derecho a vivir en plenitud.

lunes, 20 de octubre de 2014


Esa pasión contenida que pugna por salir por cada poro de la piel, como sale los brotes de hierba a través de las grietas de las baldosas de la acera. 
Esa ansía eterna de besar removiendo el alma, como aspas de molino al viento.
Esas ganas de locas de perder la cordura enlazando cuerpo contra cuerpo.
¡Qué sentimiento de fuerza voraz  bulle en mi pecho!. Pues así, así es mi pasión por ti...  


domingo, 19 de octubre de 2014


Nunca me sentí más sola que estando a tu lado, nunca me sentí tan pobre que cuando me llenabas de riquezas, nunca me sentí tan desolada que cuando recibía tus abrazos y sin embargo nunca me sentí más triste mientras te apartaba de mi.
¡Qué incongruencia de sentimientos!.
Sentir que no era yo mientras estaba tú y ahora que puedo volver a recuperar mi identidad siento que pierdo. Nunca me he sentí tan confusa como en el preciso instante en que te dije adiós y no obstante, vi, con total definición que nunca hubo mejor acierto que empezar a vivir sin ti...

viernes, 28 de febrero de 2014

PIRATA



Soñaré con ese mar que echo de menos, con esa brisa marina que tanto añoro. Llevo el mar en la sangre, el salitre en mis venas, pero sobre todo te llevo a ti, Pirata de mis deseos, de mis más profundos anhelos. Te soñaré como cada noche, te buscaré en el profundo océano y con la esperanza de reencontrarnos duermo y apaciguo mis desvelos. Me voy a mi lecho feliz y serena porque sé, que en el nuevo día, la brisa del mar te atraerá hacía mi.

martes, 25 de febrero de 2014

Cuando me doy placer pienso en ti, tú me motivas para alcanzar el éxtasis. Me acaricio, pero son tus manos las que siento y siento que me pierdo cuando el corazón palpita violentamente como preámbulo del orgasmo que viene. Y cuando me desgarra el placer es tu nombre el que grito entre gemidos. Siento un inmenso placer, pero el vacío póstumo que siento, al abrir los ojos y no verte a mi lado, hace que mis ansias por ti crezcan más si cabe.